|
Eres
tú mi gran ejemplo de pureza y de salvación
eres tú un manantial que a Dios me acerca y me llena
de amor.
Tu virtud de pureza me ilumina como el sol
así como el espíritu de nuestra religión
de amor.
Aquellos
ojos tan hermosos como el alba, el alba del día
demostraban en su transparencia que tu alma era de niña
tus manos tan dulces y a la vez tan delicadas
eran ya perfectas para consagrarlas.
Tus
pasos corrían presurosos como el viento a la santidad
aquel día en que el enemigo intento de ti abusar
defendías tu virtud como quién defiende a
Dios
ofreciendo así tu vida como ejemplo edificador.
Y
tus ojos llorosos anunciando tu triste partida
semejaban un poema de ternura infinita
y más fuerte que el dolor que tu cuerpo sentía
era el amor a Dios que un 6 de Julio ofrecías.
Eres
tu quién dijo: " no sólo lo perdono
sino quiero que venga conmigo, conmigo al paraíso."
tus palabras llegaron a mi corazón
Santa María Goretti como muestra de tu amor.
Nubes
de tempestad aparecieron en el cielo
queriendo estallar en lluvia por la niña de sus sueños
parecías dormir y soñar el paraíso
ahora quisiera imitarte y tener en mí ese compromiso.
Quise
reclinar tu cabeza dormida sobre mi pecho
y justo antes de partir tu voz habló con sentimiento
para perdonar a quién daño te hizo
y querer que estuviera contigo en el paraíso.
Juan Miguel Contreras Castillo
|